Parto de la base de que las alteraciones emocionales –ansiedad, tristeza y enfado- son una consecuencia directa de los pensamientos, del cómo interpreto las realidades. Es decir, creemos que percibimos las cosas que ocurren, que vivimos en una sola realidad. Sin embargo, no nos damos cuenta de que la percepción que nosotros tenemos de las cosas no es única. La realidad es múltiple, porque depende, entre otros muchos factores, de nuestra capacidad para mirar los acontecimientos. Podemos así cambiar la percepción negativa que tenemos de nuestro entorno.

 

FACTORES DE PERCEPCIÓN NEGATIVA O POSITIVA

El estado emocional

Factores de percepción - el estado emocionalSi estamos alegres percibimos unos detalles totalmente distintos de si estamos tristes. Si estamos enfadados percibimos otros detalles de la misma circunstancia, de la misma situación totalmente diferentes de si estamos tranquilos y relajados. Si estamos angustiados se exageran determinados aspectos agresivos de la circunstancia. Es decir, los factores emocionales determinan ya nuestra percepción, el estado emocional previo facilita que perciba de una u otra manera un suceso.

 

Si estoy enfadado y percibo los acontecimientos desde mi enfado, lo más fácil es que me enfade más, hasta que termine con un descontrol emocional. Si estoy triste y percibo desde mi tristeza, lo más probable es que la tristeza se retroalimente y crezca hasta que termine llorando. Si estoy angustiado voy a terminar por salir corriendo del sitio donde me encuentro.

 

La experiencia previa

Mi experiencia previa también influye en mi percepción del entorno, ya sea por situaciones similares anteriores, o las mismas situaciones en otras ocasiones. Aparte de mi experiencia propia, las personas que me rodean también tienen sus experiencias, y tengo mis experiencias con esas personas.

 

Todos esos factores externos son difíciles de cambiar, primero porque quizás de momento no sabemos todavía modificar nuestro estado emocional. De la misma manera, no sabemos cambiar a las personas que nos rodean ni cambiar nuestras historias mentales sobre esas personas.

 

Cada uno tiene su propia percepción

Factores de percepción - La percepción de cada unoCreemos que porque estamos compartiendo ese mundo estamos compartiendo una realidad, una percepción, y no nos damos cuenta de que no, que nuestra percepción es distinta. Si en una habitación hubiera diez personas, tendrían diez percepciones diferentes de la misma realidad, que constituirían diez realidades distintas. Eso hace que no nos pongamos de acuerdo en las cosas que vemos y las cosas que queremos compartir. Por tanto, hay un detalle muy pequeño que me parece que es fundamental: Lo llamamos perspectiva.

 

PARA CAMBIAR UNA PERCEPCIÓN NEGATIVA

La perspectiva determina la percepción

Hay una máxima que dice que la perspectiva determina la percepción. No es lo mismo lo que percibo mirando desde un punto que si mirase desde otro ángulo. Lo que estoy percibiendo es lo mismo pero el punto de percepción determina que esa percepción sea diferente. La cosa percibida, el suceso, el acontecimiento cambia según cambie mi enfoque, mi perspectiva.

 

Una forma muy fácil de manejar estos procesos es que si estoy sufriendo con una perspectiva determinada, bastaría que aprendiese a cambiar esa perspectiva, manteniendo mi contacto con la emoción, para darme cuenta cómo mi emoción también va cambiando a medida que modifico el ángulo de perspectiva.

 

De esta manera, si aprendo a cambiar la perspectiva aprendo a cambiar mi afectación emocional. Eso hace que nos afectamos de una forma totalmente diferente cuando estamos apegados a cuando estamos desapegados, cuando somos protagonistas a cuando somos espectadores.

 

Aprender a disfrutar con la misma actividad

Una de nuestras funciones en todos estos procesos de la mejoría y del bienestar es aprender a unificar criterios. Es decir, si estoy teniendo un problema, estoy sufriendo con alguna actividad, puedo primero cambiar la actividad o simplemente cambiar la perspectiva, el punto de vista que tengo.

 

Si cambio este punto de vista lo que voy a percibir cambia totalmente. De manera que si soy capaz de manejar esta técnica puedo aprender a dejar de sufrir, incluso disfrutar con la misma actuación, con la misma circunstancia, con el mismo proceso. Esto dicho así puede parecer extraño pero, evidentemente, desarrollé con mis pacientes esta metodología porque con ella obtenemos muy buenos resultados.

 

Ponerse en el presente

Ponerse en el presente - registro en tres columnas
*En el momento de sentir una emoción uno se para, se separa, se pone en el presente y se observa, anotando día y hora.
**Se califica la emoción (ansiedad, tristeza, enfado) y se cuantifica desde 1-muy leve a 5- muy intensa.
***Se trata de anotar el pensamiento que coincide con la emoción desagradable (no el que la causa), que puede ser de peligro, pérdida o injusticia-maltrato, según que la emoción sea de ansiedad, tristeza o enfado.

 

Una de las primeras actividades que hago con mis pacientes es enseñarles una técnica de auto-observación que llamo “registro en tres columnas”. Utilizamos este proceso cuando nos damos cuenta de que estamos sufriendo. En él hago sucesivamente cuatro pasos: me paro, me separo, me pongo en el presente y me observo.

 

Esa observación que hago de mí es el momento idóneo para poder cambiar la perspectiva, porque en el presente el origen del sufrimiento casi no existe y, por tanto, me resulta más fácil salir de una percepción negativa.

 

El desapego múltiple (Técnica de Programación Neurolingüística)

Si frente a una situación que consideramos desagradable nos desapegamos, es decir, nos imaginamos desde fuera en esa situación viéndonos la cara o la espalda, nuestro estado emocional mejorará. Pero si además nos disociamos varias veces, podemos llegar a eliminar el malestar.

 

Por ejemplo si tengo miedo a las jeringuillas, me imagino la pantalla de una televisión en la que aparezco con una jeringuilla en la mano. Si aún me afecto, paso a imaginarme a mí mismo frente a esa televisión observando la pantalla en la que aparezco con la jeringuilla. Si persiste, me imagino una televisión, en cuya pantalla me veo frente a una televisión, en la que aparezco con la jeringuilla, y así indefinidamente hasta que desaparezca la afectación, en un desapego múltiple.

 

El uso de la imaginación

Puedo cambiar mi perspectiva sin moverme del sitio donde estoy. Puedo imaginarme que estoy en otro sitio, y desde ahí mirar la misma escena con mi imaginación. Esa es una de nuestras capacidades mentales, la capacidad de ponernos como observador de la escena en lugar de sufridor del proceso.

 

¿Qué ocurre si imaginariamente me cambio de sitio e intento percibir la misma escena desde otro ángulo? Asombrosamente la afectación emocional cambia. Por el hecho de salirme de mí y observar desde otro punto ya se modifica la emoción. Pero si además empiezo a rotar, me doy cuenta de que mis emociones se van modificando a medida que voy cambiando, desde esa perspectiva, a nivel imaginario.

 

Estas son una de las herramientas más accesibles para nuestra mejoría, sólo requiere un poquito de entrenamiento. Si quieres acceder a técnicas más avanzadas de mejoría puedes suscribirte aquí para recibir cinco vídeos de regalo gratuitos donde expongo las bases de mi trabajo terapéutico.

¿Te ha gustado el artículo?

Deja tu comentario