SOBRE LA CONFIANZA Y FALTA DE CONFIANZA

Hay muchas personas que no confían en sí mismos y en los demás. Pero ¿Qué es eso de la confianza en general?

 

Confianza y desconfianza hacia los otros

Confiar es una suposición de que la otra persona se ajusta a mis criterios, que cumple los criterios de compatibilidad con mi propio criterio. Confío en otra persona cuando considero que esa persona me es en alguna medida beneficiosa. Es una persona que responde a mis planteamientos, sean estos los que sean. No tengo una certeza pero si tengo una creencia de confiabilidad.

 

En otro artículo que escribí hace unos meses “confianza y desconfianza: dos creencias con energía beneficiosa o destructiva” hablaba de esta frase: “confía o no confíes, pero nunca desconfíes”. Es una frase que conviene explicar, porque creo que confianza es una energía. Deposito una energía cuando confío. No confiar es una duda, y desconfiar es una creencia de mala relación. Cuando desconfío considero que esa persona me va a ser perjudicial.

 

Confianza y desconfianza hacia mí mismo

Aplicar esta frase a nosotros mismos me parece fundamental. La persona que desconfía de sí mismo se está agrediendo a sí misma. Es decir, tiene la creencia profundamente arraigada de su falta de valía y de su maldad. Se considera un ser distorsionado. Ese sería el extremo.

 

La no-confianza o falta de confianza es lo más general. La mayoría de las personas que acuden a mi consulta me refieren esta falta de confianza. “Es que no me fío de mí mismo y de mis decisiones. Es que estoy indeciso. Cómo voy a confiar en mí con los malos resultados que he obtenido a lo largo de mi vida. Es que los demás confían en mí más que yo mismo, pero claro los demás no saben que no soy fiable”.

 

¿CÓMO SE RESUELVE LA FALTA DE CONFIANZA?

Con una herramienta muy poderosa que es el conocimiento. Puedo confiar en otra persona cuando la conozco. Puedo confiar el primer día por sus rasgos externos, me merece ya una cierta confianza. Pero es con el tiempo, en la relación con esa persona donde voy fraguando y cimentando esa confianza en el otro. Conmigo mismo ocurre exactamente igual.

 

¿CÓMO PUEDO HACER PARA CONFIAR EN MÍ Y EN LOS DEMÁS?

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Para confiar en mí

Concediéndome el beneficio de la duda. Es decir, atreviéndome a arriesgarme a confiar en mí. Para incrementar esa confianza en mí es muy importante el conocimiento de mí mismo. En otro artículo hablaba del amor propio. Porque no me conozco, me amo poco o creo amarme poco. Porque no me conozco, no confío en mí, creo que valgo menos de lo que debería de valer.

 

Esa creencia está en el fondo de gran parte del sufrimiento de los seres humanos: la creencia de estar mal hechos, de ser poco valiosos. Entonces, solamente a través de la experiencia y atreviéndome a conocerme puedo resolver esa duda que tengo sobre mí mismo. Puedo recopilar datos que me permitan confiar en mis decisiones, en mis respuestas, en mis acciones…, comprobar la eficacia de la estructura a la que llamo YO. Por tanto, para confiar es imprescindible conocer.

 

Confianza es una energía. Esa energía depositada sobre mí mismo me permite experimentar para poder confiar más en mí cada vez. Cuanto más experimento y obtengo buenos resultados, me doy cuenta de que estoy respondiendo bastante bien y puedo ir confiando más en mí. Es decir, concediéndome a mí ese beneficio de la duda: “¿Y si realmente estuviera mucho mejor hecho de lo que me han contado? ¿Y si realmente valiera mucho más de lo que creo?”

 

Para confiar en los demás

Pues lo mismo que conmigo. Es decir, permitiéndome el beneficio de la duda inicial. No sé si va a responder a la forma que deseo pero vamos a verlo.

 

PARA PODER CONOCERME

Es la experiencia la que nos permite conocernos y confiar en nuestra estructura. Con mucha frecuencia digo que estamos muy bien hechos. Aclaro que no es un piropo, es una realidad y una constatación. Los seres humanos somos seres magníficos. Lo que ocurre es que no nos hemos permitido conocernos. Nos hemos conocido a través de la distorsión social. Nos hemos conocido a través de las imágenes que nos transmiten de nosotros mismos, que no siempre son adecuadas. Conocernos a través de las técnicas de la psicoterapia es el fundamento para aprender a querernos, para aprender a confiar en nosotros, para llegar a amarnos.

 

NUESTRAS TECNICAS PARA APRENDER A CONFIAR EN MÍ Y EN LOS DEMÁS

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Nuestras técnicas son relativamente sencillas, son técnicas de autoexploración. Permiten comprobar cómo mis emociones son la consecuencia de mis pensamientos, y mis conductas son las consecuencias de mis pensamientos y emociones. Es decir, vamos entendiéndonos mucho mejor cuando vamos conociendo más nuestras formas de pensar, las repercusiones que tienen en nuestras emociones y cómo se manifiestan en el cuerpo.

 

Sugiero un proceso que he llamado “tirar del hilo”. Cojo un pensamiento, por ejemplo “es que se me da muy mal cocinar”. Y empiezo a preguntar a este pensamiento: “bueno, ¿y qué ocurriría si esto fuese cierto? ¿Qué ocurre si se me da mal cocinar?

 

Me voy dando cuenta de que no ocurre nada. Que lo único que ocurre es que si no me atrevo a cocinar entonces voy a tener la idea de que cocino muy mal. Pero si me permito ir experimentando, gracias al aprendizaje consigo ir aprendiendo muchas cosas y adquiriendo confianza en mí mismo.

 

Parto de la base de que un manitas y un manazas son el mismo tipo de ser humano. El manitas solamente se ha permitido equivocarse y aprender. El manazas se equivocó una vez y no ha vuelto a intentarlo. ¿Y si estuviéramos mejor hecho de lo que nos han contado?

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