Si alguna vez te has cuestionado qué relación existe entre las emociones y la salud o quizá seas de esas personas que no cree que tengan nada ver unas con la otra, hoy vamos a intentar abrir una ventana para resolver ciertas dudas al respecto de la salud, de las emociones y la conexión entre ambas.

¿Emociones malas o buenas?

Para empezar diremos que no hay emociones buenas o emociones malas, pueden ser negativas o positivas, pero son imprescindibles para nuestra supervivencia porque nos ponen en alerta, nos hacen pedir ayuda, nos permiten crear vínculos…

Lo importante radica en reconocer nuestras emociones, saber expresarlas y sobre todo saber gestionarlas.

Las emociones que podemos llamar negativas pueden hacer que nuestra salud y nuestro bienestar se vea perjudicado a distintos niveles. Por ejemplo, sufrir ira, ansiedad, estrés o estados con altos niveles de nerviosismo pueden provocarnos hipertensión, dolores de cabeza, dolores musculares…, e incluso nos vuelven más vulnerables al desarrollo de enfermedades infecciosas como herpes, resfriados…

Por otro lado, estas emociones también pueden hacer que adquiramos hábitos poco saludables como el sedentarismo o los atracones de comida y alcohol.

Emociones positivas

Sin embargo las emociones positivas, alegría, entusiasmo, optimismo…, nos transmiten sensaciones placenteras que generan ciertos cambios a nivel fisiológico en nuestro organismo y estimulan conductas muy positivas en nuestros aprendizajes, nuestras relaciones sociales…, contribuyendo además a potenciar el sistema inmunológico y a llevar a cabo hábitos de vida saludables.

Si reflexionamos un poco sobre nosotros mismos, seguro que encontramos más de un ejemplo en nuestra vida en el que podemos darnos cuenta de la estrecha relación que han tenido nuestras emociones con nuestro bienestar y nuestra salud.

Saber reconocer nuestras emociones, saber gestionarlas adecuadamente y sobre todo potenciar las emociones positivas nos va a permitir afrontar todo lo que nos toca vivir de manera saludable tanto a nivel físico como a nivel mental. Somos más fuertes y podemos con todo.

Desde Guía Hacia el Bienestar esperamos que esta pequeña pincelada acerca de la relación que existe entre las emociones y la salud te haya servido para empezar a plantearte tu vida de manera más positiva.

Y si quieres conocer profundamente cómo hacer que tus emociones influyan en tu bienestar solo tienes que ponerte en contacto con nosotros. Te ayudaremos a pensar bien para vivir mejor.

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