Programación neurolingüística

La Programación neurolingüística está formada por diferentes fases y técnicas entre las que destacan estos tres importantes componentes. ¡Te los explicamos! 

Sistemas de representación sensorial

Los sentidos son primordiales a la hora de llevar a cabo la re-educación del paciente basada en técnicas de la Programación neurolingüística. Gracias a ellos, somos personificados como medios representativos sensoriales: el olfativo, el auto conocimiento o el visual, entre otros muchos.

La PNL explica que todos y cada uno de nosotros tenemos preferencia por uno o algunos de los muchos métodos de representación existentes para procesar información y comunicarnos. Y saber identificar y reconocer el modelo preferido es efectivo en cualquier circunstancia, pues sabremos cómo desenvolvernos y explotarlo para conseguir el mayor éxito factible.

Los filtros

Todo individuo percibe los estímulos con sus filtros personales mediante acciones, por ejemplo, como estas:

Distorsionando la información. En nuestras sesiones de Guía hacia el bienestar enseguida detectamos este comportamiento entre nuestros pacientes. Es algo muy habitual en el mapa mental de muchos individuos. Ante estímulos negativos, la mente distorsiona la percepción real haciendo que se expanda en tamaño y dureza. Saber tener un buen control sobre este primer filtro es crucial para la modificación a una conducta favorable.

Generalizando la información. Al generalizarla, se analiza de una forma mucho más amplia la circunstancia, de modo que el individuo podrá abstraerse fácilmente para llegar al fondo de la cuestión y dar con las peculiaridades específicas de la misma. Pero también puede ser negativo si no se consiguen ver las pequeñas singularidades de cada situación.

El lenguaje no verbal

Puede suponerse que la comunicación de tipo no verbal es un método muy sutil de relacionarse, pero todo lo contrario: es un fuerte recurso en la comunicación. Varios estudios apuntan a que el 90% es por conducta gestual.

Todo influye a la hora de enviar un mensaje o interpretar el que se reciba, las manos, la mirada, la voz, el estado físico… El lenguaje no verbal es una herramienta que bien trabajada puede darnos una ventaja importante en el momento de comunicarnos.

 

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