FUNDAMENTOS DE LA PROGRAMACIÓN NEURO-LINGÜÍSTICA

El-origen-de-la-programacion-neurolinguisticaHace unos cuantos años, un grupo de investigadores norteamericanos se dieron cuenta de que, además de su contenido, los pensamientos tienen una “forma”, la manera en la que están representados: visual, auditiva, olfatorio-gustativa y táctil-cenestésica. Son las seis vías que tenemos para pensar y para percibir: nuestros cinco sentidos más la propiocepción o cenestesia que es la sensación del propio cuerpo.

 

Son estas distintas formas o modos de pensar las que hacen diferente un pensamiento visual – imagen visual de una silla-, de uno auditivo –sonido de la palabra silla-, de otro cenestésico – recuerdo de la sensación de estar en la silla-, aun siendo el mismo su contenido. Si imaginamos una silla, crearemos representaciones diferentes, de lado, de frente, grande, de madera, cómoda, etc., acompañadas cada una de una repercusión emocional ya que, como decíamos, el concepto está archivado en nuestra memoria junto con la emoción. Al actualizar aquél hacemos presente ésta.

 

EL FUNCIONAMIENTO DE NUESTRA MENTE

Para entender cómo limpiar la mente con Programación Neurolingüística conviene primero hablar de los mecanismos de nuestra mente, lo que denominamos el triángulo cognitivo Pensamiento-Emoción-Cuerpo. Es un concepto fundamental que expongo en el vídeo debajo:

En ello te he explicado que no son las cosas de fuera las que nos emocionan sino que nos emocionamos con lo que pensamos de las cosas de fuera. Es decir, nuestras emociones son la consecuencia directa de nuestros pensamientos. No de lo que ocurre, sino de cómo interpretamos lo que ocurre.

 

Pensar es un proceso variadísimo, pero lo denominamos a todo “pensar”. Imaginar es pensar, soñar es pensar, todos son tipos diferentes de pensamiento. Aprendimos a pensar desde que éramos pequeños y tenemos en nuestra mente pautas de pensamiento de cuando éramos niños. Sin embargo algunas de esas pautas no están actualizadas a la realidad de nuestro presente.

 

Si seguimos pensando como cuando teníamos cuatro o cinco años sobre algún tema, resulta que esa forma de pensar ya nos es inadecuada como adultos que somos. Entonces lo que pasa es que nuestra parte más sabia, asentada en el cerebro derecho y a la que llamo “Ser Sabio Interior”, nos avisa a través de las emociones (ansiedad, tristeza y enfado) de lo inadecuado de nuestros pensamientos.

 

EL FUNCIONAMIENTO DE LA MEMORIA

Tenemos una memoria en la que poseemos almacenados varios cuatrillones de datos de información. Hemos ido guardando en nuestra memoria nuestras experiencias por esas seis vías sensoriales, de una forma consciente y no consciente. Tenemos por tanto una serie de recuerdos conectados a connotaciones emocionales. Esos recuerdos no siempre los hemos guardado adecuadamente, no siempre los hemos guardado “limpios”. Algunas veces los hemos guardado sucios.

 

Recuerdos y emociones

Cuando recuerdo algún episodio de mi vida, ese pensamiento desencadena la misma emoción con la que lo viví. Es decir, tengo una experiencia que archivo en la memoria, con la emoción pegada. De manera que cuando saco de mi memoria ese recuerdo, actualizo la emoción, pero a la vez, por el hecho de estar marcado con esa emoción, me es más fácil acceder a ese recuerdo cuando estoy en esta situación emocional.

 

Por ejemplo, si vivo una experiencia con tristeza, la guardo en el apartado de la tristeza. De manera que cuando saco ese recuerdo, se actualiza mi tristeza, pero a la vez, me es más fácil si estoy triste acceder a ese recuerdo triste, porque la emoción sirve de sintonización de la memoria.

 

Aprender a modificar la afectación emocional

Hemos ido guardando todas nuestras experiencias contaminadas y manchadas de emociones no siempre agradables, y tenemos ahora mismo recuerdos dolorosos. Es decir, tenemos recuerdos que cuando los extraemos de nuestra memoria sentimos una afectación emocional desagradable. Tenemos recuerdos tristes, angustiosos, con los que nos enfadamos. Al recordarlo ahora, sufro. Pero ¿Para qué me sirve ese sufrimiento, si son episodios pasados?

 

Si hago cambios en la forma en la que están guardados los pensamientos, también se modifica la afectación emocional. Es decir, podemos dejar de sufrir por pensamientos antiguos, podemos limpiar nuestra memoria. Cuantas más vías de pensamiento están implicadas, más probabilidades tengo de que ese resultado sea más profundo.

 

FORMAS DE PENSAMIENTOS Y SUBMODALIDADES

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En programación neuro-lingüística resumimos los seis modos de pensar a los que son más habituales: Modo visual, modo táctil-cenestésico – puesto que el tacto y la cenestesia están muy juntos- y modo auditivo porque, afortunadamente, utilizamos menos las vías olfatorias y gustativas. Nuestros pensamientos están estructurados por alguna de esas vías o por una mezcla de esas vías, pues generalmente no son puras.

 

En cada una de esas formas o modalidades, podemos distinguir submodalidades:

  • En la vía visual, color, brillo, luminosidad, tamaño, proximidad… Un pensamiento visual por ejemplo es distinto si está en movimiento, si es una película o si es una foto fija.
  • En la auditiva, volumen, intensidad, tono…
  • En la cenestésica, localización de la sensación, intensidad, irradiación, etc.

 

Por tanto, para mejorar las emociones podemos por un lado modificar el contenido de nuestros pensamientos, pero también podemos cambiar su forma, con lo que pasan a tener otra representación diferente y originan una emoción distinta. Este cambio de forma es accesible a nuestro control y podemos limpiar la mente con Programación Neurolingüística variando las submodalidades de los pensamientos.

 

Nuestras imágenes mentales tienen tamaño, color, volumen, temperatura, sonido, etc. Nuestras representaciones del mundo se parecen algo al mundo y por tanto tienen esas características físicas. Cada uno tiene dos maneras de imaginar, lo agradable de una forma y lo desagradable de otra.

 

¿CUÁL ES TU FORMA DE PENSAR?

Al imaginar algo agradable

Vamos a practicar para conocer las características o submodalidades que usamos, imaginando algo agradable. Nos vamos a fijar si es una imagen visual, una representación auditiva, un recuerdo sensorial o táctil, es decir, definiendo e identificando por qué vía recordamos ese suceso agradable.

 

Observamos dentro de esa vía cuáles son sus características. Cuando es visual, si es imagen grande o pequeña, en movimiento o parada, brillante o apagada, en color o en blanco y negro, si los colores son vivos o tenues, si la imagen esta próxima o lejana, si estamos dentro de la imagen o no, etc.

 

Al imaginar algo desagradable

A continuación, imaginamos una escena desagradable con la que nos sentimos a disgusto y que esté expresada por la misma vía fijándonos en las características de esa representación. Por ejemplo, si es visual, en el color, tamaño, lejanía, etc., y observando las diferencias con la representación de la imagen agradable.

 

Puede que la anterior fuera pequeña y esta grande, o al revés. Que la agradable tuviera colores muy vivos y ésta ocres o blanco y negro, o al contrario. Que la imagen esté lejana o próxima, que estemos o no representados en ella. Podemos trabajar con las diferencias que hayamos percibido.

 

APRENDER A MODIFICAR RECUERDOS DESAGRADABLES

Si la imagen desagradable es grande intentamos achicarla; si estaba próxima alejarla, de manera que su forma de representación, no su contenido que seguirá siendo distinto, se parezca a la agradable, y con ello la emoción que la acompaña, probablemente, cambie.

 

Este cambio en la emoción se debe a que nuestros pensamientos quedan grabados en la memoria de una forma determinada, y como todo el proceso tiene una base química, cuando cambiamos de “forma” del pensamiento la emoción que lo acompañaba se modifica. Con este ejercicio se puede trabajar en lo sucesivo.

 

Por ejemplo, cuando hay un recuerdo con el que uno se siente mal, se cambia alguna de sus características intentando asemejarlo a las representaciones que son agradables. Siempre como un juego, poniendo luz, quitando sonido, alejándolo, achicándolo, etc., percibiendo como se modifican las emociones. Si la representación es auditiva, la voz puede ser imperativa o sugestiva, propia o ajena, con tono alto o bajo, grave o agudo, autoritaria o permisiva, etc. En el caso de sensaciones cenestésicas, se puede cambiar la localización en el cuerpo, modificar su irradiación, la profundidad de su percepción, etc.

 

Se trata de aprender qué pasa con las emociones, nuestras guías para la mejoría en todas estas técnicas, cuando cambiamos la forma de representación de los pensamientos conservando su contenido. Por ejemplo, al recordar una persona que nos resultaba desagradable cuando éramos pequeños, si nos la imaginamos con levita y chistera, la quitamos los pantalones, la ponemos a cuatro patas, con cara de cerdito y la observamos mirándola desde arriba, entonces quizá no volvamos a sufrir sino que nos riamos al recordarla.

 

TÉCNCA DE PNL: IMAGEN ASOCIADA Y DISOCIADA

Imagen asociada

En el ejercicio del paisaje interno de nuestro libro “Entrenamiento en Relajación Creativa” insistíamos que no nos viésemos la cara ni la espalda. Que nos imaginásemos que estábamos dentro del paisaje, sintiendo el contacto de los pies en el suelo, el agua en la piel y el calor del sol. Es la forma de imaginar que llamamos apegada o asociada, en la que no nos vemos pues estamos en ella.

 

Imagen disociada

Si nos imaginamos como en una película en la que se nos ve la cara o a espalda, el protagonista tiene nuestra misma imagen pero somos los espectadores que observamos desde fuera de la escena, es la forma de imaginar desapegada o disociada, como mirando desde fuera. Pasar de una a otra forma de imaginar o recordar modificará enormemente nuestra afectación emocional. Por supuesto, se puede utilizar negativa o positivamente.

 

Si ante un recuerdo desagradable tenemos una representación apegada, el sufrimiento resultará muy grande y para mejorar será útil que nos desapeguemos. Pero si degustando una comida sabrosísima nos sentimos desidentificados no disfrutaremos de los sabores. Si mientras vemos una película estamos tomando conciencia del asiento y nos notamos en el cine, no nos identificamos con el protagonista, estamos desapegados, no nos gustará prácticamente nada y oiremos todos los ruidos de la sala. Al contrario, si nos gusta y nos identificamos no los notaremos, estaremos apegados.

 

Aunque este proceso es habitualmente involuntario lo podemos hacer voluntariamente, lo llamamos asociarse o disociarse. Si frente a un pensamiento desagradable nos disociamos y pasamos a vernos desde fuera en esa situación, nos sentiremos menos afectados. Es una de las submodalidades más poderosas usadas en terapia y, con un poco de práctica, resulta fácil de manejar.

 

TÉCNICA DE PNL: CHASQUIDO

Es una herramienta potente. Es una técnica que descrita o escrita realmente pierde mucha eficacia, por eso es mejor transmitirla en forma de vídeo, porque cuando se hace personalmente la potencia es muy superior. Chasquido es un nombre curioso, viene de “chasquear”, de cambiar imágenes. Esta técnica utiliza varias vías sensoriales, varias vías de pensamiento. Con esta técnica se pueden abordar malestares bastante intensos.

 

Es una técnica que se trabaja con imágenes asociadas y disociadas, sustituyendo imágenes no deseadas por otras deseadas. Conviene reiterar la técnica varias veces en cada sesión y varias sesiones en el día (tres o cuatro), con la finalidad de que la sustitución de las imágenes sea lo más rápida posible en cada repetición. Nuestro cerebro aprende despacio, por repetición, o muy de prisa, por lo que la sustitución será más eficaz cuanto más rápida se haga.

 

Se puede utilizar esta técnica para problemas crónicos, por ejemplo para modificar hábitos. Se inicia con la identificación del hábito que se quiere cambiar, por ejemplo, dejar de fumar:

  • Construimos una representación interna apegada de cómo es para uno fumar, es decir, recordando nuestro concepto de fumar en forma asociada.

 

  • Creamos una representación desapegada de como seriamos si el cambio ya se hubiera producido, es decir, si ya no fuésemos fumadores. Cuanto más clara e intensa sea la representación mejor funcionará el proceso. A continuación la reducimos de tamaño.

 

  • Jugamos con las dos imágenes: la no deseada grande, luminosa y delante de nosotros en un marco. La imagen de lo que queremos conseguir pequeña y con poco color, como si ya no fuésemos fumadores. Tomamos la representación pequeña y la lanzamos contra la grande reproduciendo el sonido al romperla, mientras la foto pequeña crece hasta ocupar todo el marco.

 

Se repite hasta que sintamos que ya no somos fumadores porque rompimos la imagen anterior. La técnica del Chasquido es similar a la que se realiza con el registro (una técnica de auto-observación de las emociones de nuestra terapia Guía hacia el Bienestar) para detectar el pensamiento no deseado, la interrupción por el sobresalto y la búsqueda del pensamiento alternativo, sólo que en un proceso único y muy rápido.

 

Esta técnica es una forma de cambiar la relación Pensamiento-Emoción, que se puede aplicar al equilibrio y la salud psicosomáticos, pues según pensamos así nos sentimos. Y las actuaciones sobre el pensamiento y la emoción repercuten en una mejor salud física.

 

TÉCNICA DE PNL: DESENSIBILIZACIÓN SISTEMÁTICA (D.S)

La D.S. es como una “vacunación” con la angustia o la tristeza hecha a nivel de pensamiento. Una vez instalados en un estado de relajación, imaginamos la situación no deseada o que ocasiona malestar sólo con pensarlo, pero de forma que quede atenuada, bien sea por la distancia, el tamaño o cualquier otro factor.

 

Luego vamos elevando el grado de afectación, originando un acostumbramiento, una desensibilización, como la que se utiliza en los procesos alérgicos al administrar dosis cada vez mayores de la sustancia que origina la alergia, hasta conseguir que el organismo no reaccione a ella. La inoculación de estrés consiste básicamente en aprender a responder con relajación ante aquellas situaciones que antes originaban ansiedad.

 

Ofrecemos una vídeoformación ““Introducción a PNL” de tres vídeos con técnicas de programación neurolingüística muy poderosas, que te permitirán limpiar tu mente y tu memoria de tus experiencias y recuerdos desagradables y angustiosos. Esas técnicas tienen además una gran ventaja: la rapidez de acción.   Puedes acceder a la formación pulsando la imagen debajo:

formacion-introduccion-a-pnl

    1 respuesta a "Tres técnicas para limpiar la mente con Programación Neurolingüística"

    • Xago

      Una síntesis muy didáctica de Julio Herrero sobre el potencial de aplicación de la PNL a la práctica psicoterapeútica, seguida de una explicación concisa de cómo aplicar tres técnicas de PNL al proceso de cambio cognitivo.

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