El objetivo de nuestra terapia es aprender a pensar. Podemos ir mejorando los pensamientos en la medida en que vayan desapareciendo los no deseados o inadecuados, buscando otros con los que podamos conseguir mejorías: los pensamientos alternativos. Con ellos conseguimos otra forma de pensar que puede ser más adecuada frente al mismo suceso.

 

LOS CINCO TIPOS DE PENSAMIENTOS ALTERNATIVOS

Los pensamientos alternativos pueden ser de muchas clases. Si frente a una situación cualquiera, como una entrevista, pienso “que mal me va a ir”, y no deseo pensar así, puedo aprender a decirme “me va a salir bien” y practicar con esta sustitución.

 

1°- Pensamientos alternativos de distracción

Cinco tipos de pensamientos alternativos - pensamiento de distracciónLo menos eficaz en cuanto a la mejoría es lo que llamo “pensamiento de distracción”. Es decir, estoy pensando en una amenaza – la entrevista- y entonces pienso: “esta tarde me voy al cine, me voy a ir a usar la tarjeta del supermercado”. Pienso en otra cosa para distraerme. Así me alivio, aunque no es demasiado duradero.

 

2°- Pensamiento no negativo

Cinco tipos de pensamientos alternativos - pensamiento no negativoEl siguiente lugar lo ocuparía lo que llamo “pensamientos no negativos”. Si tienes un pensamiento « voy a suspender », el pensamiento de distracción sería « me marcho al parque de atracciones », y un pensamiento no negativo sería “no voy a suspender”. Ese es de una calidad muy baja porque el concepto que lleva incluido sigue siendo suspender. No nos damos cuenta de que en nuestra mente, en nuestro mundo biológico y real, el « no » es inexistente. Ponerle un « no » delante a cualquier afirmación no la inválida.

 

3°- Pensamiento positivado

Cinco tipos de pensamientos alternativos - pensamiento positivadoLa tercera categoría de pensamientos alternativos es lo que llamo el pensamiento positivado. Si el pensamiento era « voy a suspender », un pensamiento positivado sería “voy a aprobar”. Ese ya va siendo de bastante buena calidad. Es lo que estamos intentando hacer: si estoy mirando la parte negra de las cosas, voy a mirar la parte blanca. Cuesta más trabajo encontrar pensamientos positivados, es todo un esfuerzo.

 

4°- Pensamiento positivo

Cinco tipos de pensamientos alternativos - pensamiento positivoLa cuarta categoría sería el pensamiento positivo. El pensamiento positivo es una exageración de lo agradable. Igual que el pensamiento desagradable es una exageración de lo desagradable, ¿por qué no voy a exagerar lo agradable? En vez de pensar que voy a suspender, ¡porque no pienso que voy a  sacar matrícula! Si pienso que voy a sacar matrícula, me voy a encontrar mucho mejor, y a lo mejor no saco matrícula pero saco un notable, o un aprobado alto.

 

Cuando digo que la realidad es absolutamente blanca, también estoy creando una fantasía, me estoy saliendo de la realidad. De esta forma compenso la irrealidad de lo desagradable, de lo negativo, para darme cuenta de que ni lo negro es tan negro y ni lo blanco es tan blanco. Puedo entonces quedarme, como hemos dicho, en un punto intermedio: el pensamiento positivado o incluso lo que llamo la quinta categoría de pensamientos alternativos.

 

5°- El pensamiento generador de Bienestar

Cinco tipos de pensamientos alternativos - pensamiento generador de bienestarLo llamo así porque con esa forma de pensar no condiciono mi bienestar a nada. Ni a un resultado ni al otro. Por ejemplo, en el ejemplo que ponía del examen, del « voy a suspender », el pensamiento generador de bienestar sería algo así como « apruebe o suspenda, es lo mejor para mí ». No es fácil llegar a esas conclusiones pero la experiencia nos va demostrando que efectivamente lo que ocurre es beneficioso para nosotros.

 

Se trata de pulir poco a poco la forma de pensar para llegar a hacerlo más adecuadamente a nuestro propio criterio interior, a nuestra Sabiduría personal, consiguiendo eliminar el malestar y producir mejoría en uno mismo, en el comportamiento y a nuestro alrededor.

 

CÓMO BUSCAR PENSAMIENTOS ALTERNATIVOS

Me puedo preguntar: ¿Qué otras cosas podría pensar en la misma situación? ¿Qué pensarían otras personas en mi lugar? ¿Cómo pensaría frente a este suceso aquel amigo tan optimista? Se nos ocurren ideas inadecuadas por costumbre pero podemos mejorar nuestros hábitos de pensar no permitiéndonos aquello que nos surge aunque no lo deseamos y cambiándolo por otras ideas más adecuadas.

 

En un atasco, en lugar de decir “voy a llegar tarde y me van a despedir”, uno puede darse cuenta de que el sufrimiento no sirve para nada y que si se tranquiliza no va a llegar antes pero sí en mejores condiciones. Estando nervioso será más fácil tener contratiempos. Cuando se toma consciencia de que el problema no es sólo el atasco sino también los pensamientos inadecuados sobre él, es decir, las consecuencias catastróficas que se está imaginando, se puede cambiar la forma de pensar.

 

 PENSAMIENTOS ALTERNATIVOS Y BIENESTAR

Nuestro objetivo es alcanzar el bienestar automatizando la elección del pensamiento más útil. Cada vez que pensemos inadecuadamente y nos demos cuenta, interrumpiremos ese pensamiento y lo sustituiremos por otro. Al principio el pensamiento alternativo no saldrá espontáneamente, pero a base de repetirlo una y otra vez llegará a hacerse espontaneo, por ejemplo, repitiendo “voy a aprobar”.

 

Este pensamiento adecuado se automatizará y lograremos una visión más conveniente del mundo. Esto no quiere decir que uno se engañe sino que puesto que hay que escoger qué parte miramos, si la positiva o la negativa, primero observaremos la positiva y, si no nos va bien, miraremos después la negativa; y no al revés, como hacemos habitualmente. Hay un refrán que dice “piensa mal y acertarás”, pero yo creo que “piensa bien y vivirás mejor”, o “piensa mal y vivirás peor”, pues sufrirás. Si el objetivo es estar bien, quizá pensando mal se acierte pero desde luego es seguro que se sufrirá; por tanto, en principio, es preferible pensar bien.

 

Partimos de la base de que casi todo tiene un lado agradable, bonito, y si nos acostumbramos a mirarlo, a pensar lo adecuado con arreglo al criterio de las emociones, podemos conseguir automatizar el proceso y acostumbrarnos a observar lo agradable en primera instancia. Se trata de hacer surgir en la mente nuevas vías, nuevos “surcos” para pensamientos futuros, al principio parándonos para registrar los pensamientos y luego sobre la marcha, sin escribirlos, sustituyéndolos directamente a nivel mental.

 

Las emociones, incluso las desagradables, son grandes y fieles aliadas que nos permiten hacer realidad el uso consciente del pensamiento más útil, el que nos sintamos mejor, y así aprender a pensar, teniendo siempre en cuenta que no hace falta que nos convirtamos en conductores de “Fórmula 1”, con que sepamos conducir un utilitario será suficiente, ya que “lo mejor es enemigo de lo bueno”.

¿Te ha gustado el artículo?

Deja tu comentario