QUÉ ES VERGÜENZA

Vergüenza es una forma distorsionada de ansiedad. Es decir, no es una emoción, es un sentimiento, es una mezcla de varias emociones, fundamentalmente ansiedad. Se acompaña frecuentemente de una porción de enfado (rojo de vergüenza o de ira) y se mezcla a veces con unas trazas de tristeza. Podríamos decir a efectos prácticos que la vergüenza se desencadena por la suposición de una amenaza, la exageración de un peligro. Te presentamos aquí una técnica sencilla para permitirte resolver la vergüenza.

 

PRESENTACIÓN DE LAS TRES EMOCIONES HUMANAS

Partimos de la base de que hay solamente tres emociones: ansiedad, tristeza y enfado. Son las tres respuestas biológicas que nosotros los seres humanos traemos de fábrica. Los demás son sentimientos, es decir, mezclas de esas tres emociones.

 

Tenemos lo que llamo las emociones primarias. Cuando nos enfrentamos con un peligro, tenemos la primera respuesta que es la lucha. Si no podemos luchar nos dedicamos a huir, y si no podemos luchar y no podemos escaparnos porque nos tienen acorralado nos escondemos. De esas tres emociones primarias derivan las tres emociones humanas o secundarias. De la respuesta de lucha deriva el enfado, de la respuesta de huida deriva la ansiedad, y de la respuesta de ocultación deriva la tristeza. Esas tres emociones son con las que trabajamos.

 

Una de las primeras actividades que hago en mi terapia es enseñar a mis pacientes una técnica de auto-observación de las emociones y de los pensamientos, a la que llamo “registro en tres columnas”. En él medimos la emoción – ansiedad, tristeza y enfado- de 0 a 5. A veces algunos pacientes me traen sus registros y ponen por ejemplo: “vergüenza grado 2”. Cuando investigan un poquito más la raíz emocional de ese proceso, a qué llamamos vergüenza, se dan cuenta de que vergüenza es fundamentalmente ansiedad.

 

LAS MANIFESTACIONES DE LA VERGÜENZA

Las manifestaciones de la vergüenza

Cuando una persona tiene vergüenza lo que ocurre es que teme el peligro de que le descubran, de que los demás se enteren de cosas íntimas de esa persona. Teme por supuesto el peligro siempre presente de poder ser rechazado debido a esas partes ocultas, temidas y vergonzantes que cree que puede y debe ocultar para evitar el rechazo. La vergüenza es una respuesta de intentar huir, de salir corriendo de aquel sitio en el que se está dando la situación que considera amenazante.

 

Vergüenza, timidez y falta de valía

La vergüenza es el origen del sentimiento de timidez y del temor al ridículo. Aquellos son temores a repetir un error, a que se haga evidente nuestra supuesta falta de valía (o baja autoestima) y al desprecio social que eso podría conllevar. Con ellos nos reprimimos en la ejecución de nuestras decisiones, nos mantenemos pasivos sin permitirnos experimentar y, por tanto, seguimos con nuestra ignorancia sin resolver.

 

Instalados en la timidez miramos al mundo desde abajo, donde nos hemos situado por nuestra propia devaluación personal. De esta forma no podemos aprender de nuestra experiencia porque consideramos que los modelos a imitar están demasiado altos para nuestro alcance.

 

La vergüenza como forma de manipulación

La vergüenza es algo que nos transmiten nuestros educadores, nuestros padres y nuestros maestros para controlarnos. Hemos aprendido a producirla en determinadas situaciones. Cuando nos recriminan por su insuficiencia “debería darte vergüenza”, intentan resaltar nuestra supuesta falta de valía personal y acusarnos de ser “malos”.

 

En la infancia esta idea se expresa como “no te da vergüenza” y “eres malo, no te voy a querer”, frases manipulativas con las que tratan de manejarnos. Con ellas te están reprendiendo, te están parando a través de la ansiedad…Te están recriminando: ¿cómo te has atrevido a hacer esto que no es beneficioso para mí sino solo para ti? ¿No has pensado en mí? Has sido egoísta y has pensado sólo en ti ¿no te da vergüenza ser tan egoísta?

 

Las respuestas fisiológicas

La vergüenza tiene una serie de respuestas a nivel fisiológico: “te has puesto rojo de vergüenza”. Se nos nota cuando tenemos vergüenza, nos ponemos colorados, hay una respuesta fisiológica que manifiesta esa respuesta de evitación, de intentar esconderse debajo de la mesa.

 

PARA RESOLVER LA VERGÜENZA

Resolver la vergüenza con la técnica de exposición en vivo

Una de las pautas que seguimos es aprender a hacer ataques frontales a la vergüenza. Es decir, la vergüenza es un proceso que no tiene fundamento. Como todas las alteraciones emocionales es la consecuencia de la exageración imaginaria de un peligro, en este caso de la ansiedad. Estoy exagerando el problema. ¿Qué ocurre si me descubren? ¿Cuál es la forma más sencilla de resolver la vergüenza? Exponerse a las situaciones temidas como vergonzosas.

 

Resolver la vergüenza con la técnica de exposición en vivo

Si creo que me da vergüenza una situación, voy a hacer lo que en psicología y en psicoterapia se llama “exposición en vivo”: me voy a exponer a esa situación.

 

¿Me da vergüenza lo que van a pensar de mí? Me someto a una situación potencialmente vergonzosa. ¿Temo que se ríen de mí? Me voy a un lugar público de mi ciudad y me pongo a cantar en medio de la gente, ¡con toda la vergüenza que me dé! ¿Qué ocurre? Al cabo de dos minutos se me ha olvidado la gente y estoy cantando tan a gusto.

 

¿Qué pasa si cuando voy en los transportes públicos en una hora punta hago algo extraño? Como puede ser dar la hora. “¡DING DONG: Son las cuatro veinticinco de la tarde!” Todo el mundo me va a mirar y voy a sonrojarme, voy a sentir vergüenza. Pero cuando minuto tras minuto doy la hora, a la tercera o cuarta vez ya no me importa, porque ya nadie me mira siquiera… ya se han acostumbrado a mí. Por tanto, me voy dando cuenta de que realmente mi vida no está en peligro.

 

Seguir el rastro de la vergüenza, en nuestra actividad de conocimiento personal, es un camino suave y accesible para detectar esas supuestas creencias que pensamos tener: la supuesta falta de valía y la maldad. Cuando nos atrevemos a crecer en nuestra valoración, podemos mirarnos de frente, desde la igualdad de posiciones, y posibilitamos aprender mejor de nuestras experiencias.

 

La exposición en vivo es una forma de afrontar y resolver las situaciones de vergüenza. Además tenemos muchas otras formas de resolver la vergüenza, son las que transmitimos a través de nuestra “Guía hacia el Bienestar”.

¿Te ha gustado el artículo?

Deja tu comentario